• Fibrilación Ventricular

    Es la responsable de la muerte súbita cardiaca

La fibrilación ventricular, es el ritmo responsable de la muerte súbita cardiaca. Se caracteriza por la desaparición de las contracciones de los ventrículos (cámara inferior del corazón) y por la incapacidad del corazón de provocar un latido normal. Las fibras musculares sufren una contracción o temblor (más de 300 latidos por minuto), que impide que el corazón bombee sangre a los pulmones, el cerebro y demás órganos vitales. Es cuestión de minutos que los órganos (comenzando por el cerebro), se vayan deteriorando por falta de sangre. Cuantos más minutos pase el corazón “fibrilando”, más difícil será que se recupere de la arritmia.

Esta arritmia es una de las peores complicaciones que pueden aparecer casi todas las patologías cardíacas. Aunque la causa más común de la fibrilación ventricular es un infarto de miocardio, puede surgir en cualquier enfermedad cardiaca muscular, vascular o eléctrica.

Esta arritmia es la principal causa de muerte súbita. Cuando se dice que alguien ha muerto “de un infarto, de repente”, la causa suele ser fibrilación ventricular que se ha producido por un falta momentánea de riego cardiaco. Si bien, es cierto que la mayoría de las personas mayores de 35 años que sufren fibrilación ventricular no tienen antecedentes previos de cardiopatía, muchos de ellos cuentan con factores de riesgo para contraer enfermedad cardiovascular (tabaco, obesidad, hipertensión colesterol elevado, diabetes…).

  • SÍNTOMAS

    Cuando una persona presenta un episodio de fibrilación ventricular se desmayará y quedará inconsciente, debido a que el cerebro y los músculos dejan de recibir sangre desde el corazón. La fibrilación ventricular causa a pérdida del conocimiento en 5-10 segundos.

  • CÓMO SE DIAGNOSTICA

    La fibrilación ventricular, en la mayoría de los casos, se diagnostica en situaciones de emergencia. La interrupción de los latidos cardíacos durante sólo unos segundos lleva a desmayo (síncope) o paro cardíaco.

    Ante un caso de fibrilación ventricular, la atención inmediata pasa por realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar y desfibrilación.

  • PRONÓSTICO

    La fibrilación ventricular tiene un pronóstico extremadamente grave y si no se trata en unos minutos causará la muerte de la persona o un deterioro muy importante de sus funciones cerebrales.

    El pronóstico y la recuperación, especialmente a nivel cerebral, dependerá por tanto de la rapidez con la que se lleve a cabo el tratamiento: reanimación cardiopulmonar y choque eléctrico (desfibrilación) utilizando un desfibrilador.

    Cuando la fibrilación ventricular se produce en relación con un infarto de miocardio y la persona no se encuentra en estado de shock ni tiene insuficiencia cardíaca, la cardioversión inmediata tiene éxito en el 95 por ciento de los casos y el pronóstico es bueno si se trata precozmente el infarto.

    Cuando el corazón está muy dañado y la arritmia se produce cuando la enfermedad cardiaca está avanzada, el pronóstico es peor a pesar incluso de la cardioversión inmediata.

    Con respecto a la supervivencia a largo plazo, para las personas que sufren fibrilación ventricular, todo depende de que el tratamiento haya sido inmediato y de cómo estén el corazón y resto de órganos.

  • TRATAMIENTO

    Si una persona pierde el conocimiento, se debe de seguir los protocolos de reanimación. Una vez que el paciente ha sobrevivido, se valorará la posibilidad de recurrencia y se tratarán e evitar las causas que desencadenaron la fibrilación. En pacientes con alta posibilidad de tener una fibrilación ventricular, se puede considerar la implantación de desfibriladores automáticos. Se trata de un aparato (similar a un marcapasos) que controla continuamente el ritmo del corazón en el paciente. Este dispositivo conocido como DAI (desfibrilador automático implantable), permite corregir el ritmo cardíaco del paciente mediante la descarga de impulsos eléctricos.

  • CONSEJOS

    El mejor tratamiento para la fibrilación ventricular es evitar que ocurra, llevando un régimen de vida cardiosaludable. La mayoría de las personas que sufre de fibrilación ventricular no tiene antecedentes previos de cardiopatía; sin embargo, muchos tienen factores de riesgo para acarrear enfermedad cardiovascular. Llevar una vida sana, con dieta mediterránea, ejercicio físico evitando el tabaco, peso ideal y control del colesterol, presión arterial y azúcar en sangre, contribuye a prevenir las enfermedades cardiovasculares y la muerte súbita.

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