• Muerte Súbita

    Los desfibrilador implantable evitan la muerte súbita

La muerte súbita es el fallecimiento de un individuo de forma repentina y natural; ocurre instantáneamente o dentro de la primera hora desde el comienzo de los síntomas. La pérdida de vida se produce porque las células del cerebro no reciben el riego necesario de sangre y no pueden realizar sus funciones básicas. La falta de riego continuada lleva a la muerte.

La muerte súbita, se manifiesta con episodios en los cuales la persona afectada pierde el pulso, la respiración y la conciencia de forma natural e inmediata; es decir sin la intervención de ningún elemento violento (intoxicación, trauma, etc.).

La muerte súbita puede presentarse tanto en personas con una enfermedad cardíaca reconocida como en otras en las que no se ha sospechado sin ningún tipo de enfermedad (la muerte súbita puede afectar excepcionalmente incluso a atletas de alto rendimiento).

La causa más frecuente de la muerte súbita suele ser un problema cardiaco que desencadena una fibrilación ventricular. Esta arritmia produce una actividad eléctrica cardiaca desorganizada impidiendo que el corazón lata correctamente y no pueda bombear sangre. Cuando sucede esto, la presión arterial (la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias ) se debilita y anula el riego sanguíneo del cerebro y del resto del cuerpo. La circulación se detiene y el oxígeno y los nutrientes dejan de llegar a los órganos, que rápidamente empiezan a sufrir daños. A partir de solo unos minutos sin oxígeno, el cerebro puede sufrir daños irreversibles.

 

  • SÍNTOMAS

    Los síntomas de la muerte súbita se manifiestan de forma violenta con una pérdida total del conocimiento y sin responder a ningún tipo de estímulo. Se caracteriza por los siguientes síntomas:

    • Algunas personas pueden experimentar un latido cardíaco acelerado o sentirse mareadas inmediatamente antes.
    • Los pacientes caen, parece que se desmayan y no reaccionan ni al habla ni a estímulos dolorosos.
    • Pierden el pulso, y no se percibe pulsoen la carótida.
    • Dejan de respirar, el movimiento respiratorio del tórax se interrumpe y de la boca y la nariz no sale aire.
    • Las pupilas se dilatan.

    La piel cambia a un color gris ceniza lo que se percibe primero en las uñas.

  • CÓMO SE DIAGNOSTICA

    Debido a las características de esta patología, no se puede llevar a cabo un diagnóstico previo aunque se puede conocer quiénes serán más propensos a sufrirla. Existen enfermedades congénitas o adquiridas, que predisponen a sufrir una muerte súbita.

    En personas mayores de 35 años la causa más frecuente suele ser la isquemia coronaria. En ocasiones, la muerte súbita es la primera manifestación de la enfermedad.

    Cuando se quiere conocer como está el corazón y conocer con mayor probabilidad el riesgo de muerte súbita, el médico recomendará una serie de exploraciones además de la historia clínica. Las más frecuentes son:

    • Electrocardiograma (ECG): se lleva a cabo para observar la actividad eléctrica del corazón.
    • Ecocardiograma: prueba que se utiliza para comprobar la estructura interna del corazón y la calidad de la función de bombear sangre (fracción de eyección ventricular izquierda o FEVI).
    • Prueba de ejercicio (prueba de esfuerzo) se trata de un registro gráfico del ritmo del corazón durante el ejercicio.
    • Resonancia magnética.
    • Cateterismo cardíaco.
    • Pruebas genéticas.
  • PRONÓSTICO

    La inmensa mayoría de los pacientes que tienen episodios de muerte súbita y no reciben atención médica inmediata fallecen a los pocos minutos.

    Por el contrario, una atención rápida puede salvar la vida del paciente. Los más importante es iniciar inmediatamente reanimación cardiopulmonar y conseguir un desfibrilador para aplicar un choque eléctrico lo antes posible.

  • TRATAMIENTO

    El tiempo de atención en un individuo con síntomas de muerte súbita es lo más importante. El pronóstico depende fundamentalmente del tiempo que transcurre entre que el corazón se detiene y se aplica una desfibrilación (terapia realizada con descargas de corriente continua para restablecer el ritmo normal del corazón).

    Cuando se sobrevive a una parada cardiaca y el cerebro no ha sufrido, se investiga la causa de la parada para intentar corregirla. Si esto no es posible, se implanta un desfibrilador en el paciente. Con esto se consigue tratar inmediatamente la arritmia en caso de recurrencia.

  • CONSEJOS

    Como la causa más importante de muerte súbita en la población es la arteriosclerosis coronaria , la mejor manera de prevenir sus consecuencias es llevar a cabo un estilo de vida cardiosaludable.

    En casos más concretos el médico le advertirá de las medidas más convenientes.

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