El infarto provoca la muerte súbita en aproximadamente una cuarta parte de los casos.

Enrique Castro González, ex-jugador de fúbol más conocido como “Quini“, está siendo protagonista de numerosas portadas, tras fallecer debido a un infarto que derivó en una muerte súbita. El Doctor Julián Villacastín (@jvillacastin), matiza en una entrevista la importancia de una actuación y reacción rápida ante estas sitaciones.

Gracias al programa llamado Código Infarto, los casos que llegan a tiempo suelen tratarse mediante la colocación de un stent sobre la arteria coronaria obstruida, que ha provocado el Síndrome Coronario Agudo (SCA).

El ex-jugador de fútbol fue atendido por los servicios de emergencias, pero ya había fallecido en su ingreso en la UCI del Hospital de Cabueñes (Gijón).  “Lo que sucede en estos casos es que se rompe una placa de ateroma (la sustancia grasa que se va acumulando en las arterias por la aterosclerosis) y se forma un trombo que ocluye por completo la arteria coronaria; en ese momento se produce una especie de tormenta eléctrica, lo que denominamos fibrilación ventricular y el corazón ya no es capaz de expulsar la sangre”.

Tras esto, hay muy poco tiempo para reaccionar, y el proceso ocurre muy rápido (de ahí el concepto de “muerte súbita”).

Además, tal y como matiza el Doctor Villacastín,  “El problema es más del cerebro, que en siete minutos sin oxígenos contrae daños permanentes que hacen imposible la recuperación ni siquiera con tratamiento”.

Desde el equipo de la Unidad de Arritmias, enviamos nuestras condolencias a los allegados.

Fuentes: 1. 2.