• EXTRASÍSTOLE

    Se pueden dar a cualquier edad, desde niños hasta ancianos

Esa sensación se corresponde con el tipo de arritmia llamada extrasístole. Son alteraciones del ritmo del corazón que se manifiestan con latidos “extra” que se adelantan a la contracción normal. El individuo percibe latidos adicionales que se anticipan al que sería el siguiente latido según la frecuencia cardíaca en ese momento. En numerosas ocasiones las personas lo describen como “me ha dado un vuelco el corazón”.Muchas veces, las extrasístoles pasan inadvertidas para la persona que las tiene, pero también puede provocar síntomas como “vuelcos” en el pecho o palpitaciones. En muy raras ocasiones, cuando las extrasístoles son muy frecuentes, el paciente puede presentar falta de aire o cansancio.

Las extrasístoles pueden ser auriculares o ventriculares y pueden aparecer de forma aislada, en parejas o en rachas. Cuando se suceden 3 o más extrasístoles de forma consecutiva se denomina taquicardia (auricular o ventricular).

Las extrasístoles auriculares (originadas en las cavidades superiores del corazón), son latidos cardíacos adicionales que pueden presentarse en personas con corazón normal. Es un tipo de arritmia muy común. Se origina de forma espontánea en las aurículas antes de un latido normal y no supone ningún peligro. Se pueden originar por el consumo de alcohol, por fármacos, por exceso de ejercicio físico o por estrés.

Las extrasístoles ventriculares (originadas en las cavidades inferiores del corazón), son también arritmias muy frecuentes y aparecen en pacientes con y sin enfermedades del corazón.

Al menos una de cada 2 personas tiene extrasístoles ocasionales en algún momento de su vida. Normalmente las extrasístoles no tienen ninguna repercusión importante sobre el funcionamiento del corazón. Raramente, cuando son muy frecuentes, pueden deteriorar la función contráctil del corazón y conducir a una insuficiencia cardiaca. A esto se le llama “taquimiocardiopatía”.

  • SÍNTOMAS

    La mayoría de extrasístoles son asintomáticas y pasan inadvertidas. De hecho, podemos decir que muchas personas tenemos alguna extrasístole en algún momento de nuestra vida y muchas veces no nos damos cuenta.

    A veces se pueden notar palpitaciones o sensación de que falta un latido. Este efecto está motivado por la pausa que aparece después de que se presente la extrasístole, lo que provoca que el siguiente latido sea más fuerte.

    Las extrasístoles no se perciben por igual en todos los pacientes. Se pueden referir síntomas muy diversos, generalmente localizados en el tórax, en la zona del corazón, o en el cuello. A menudo aparecen cuando el corazón está más tranquilo.

    En personas sin cardiopatía, el ejercicio hace desaparecer las extrasístoles habitualmente, pero en pacientes con cardiopatías puede aumentarlos. Los tramos largos de extrasístoles ventriculares en pacientes con enfermedades del corazón excepcionalmente pueden producir angina, hipotensión o insuficiencia cardíaca. Las extrasístoles ventriculares muy frecuentes pueden comprometer a veces el estado hemodinámico del paciente y dar lugar a mareo e, incluso disminuir la conciencia.

  • CÓMO SE DIAGNOSTICA

    La primera prueba para detectar las extrasístoles es el electrocardiograma. Éste puede detectar los latidos adicionales del corazón, determinar su distribución y su origen así como, descubrir alguna enfermedad subyacente al corazón.

    También se puede realizar:

    • Un registro del electrocardiograma a través de un Holter (electrocardiograma de larga duración) puede durar 24 horas o incluso varios días.
    • Prueba de esfuerzo: Se trata de una prueba de diagnóstico de electrocardiografía y se utiliza para registrar la actividad eléctrica del corazón mientras el paciente camina sobre una cinta continua o pedalea en una bicicleta estática. Mediante esta prueba se determina el significado de las extrasístoles. Cuando las extrasístoles desaparecen o disminuyen durante una prueba de esfuerzo, por lo general se consideran inofensivas.
  • PRONÓSTICO

    En un corazón sano, las extrasístoles no modifican el pronóstico de vida ni a corto ni a medio ni a largo plazo. Se pueden encontrar a cualquier edad, desde niños hasta ancianos. En la mayoría de los casos, las extrasístoles se mantienen estables durante mucho tiempo, pero es muy probable que vayan aumentando en frecuencia con el envejecimiento.

  • TRATAMIENTO

    En general las extrasístoles sólo se deben tratar cuando producen síntomas. En las personas en las que no se identifica ningún motivo, las extrasístoles desaparecen normalmente de manera espontánea.

    El tratamiento consiste en evitar el consumo de tabaco, alcohol, café, té y otros excitantes, e intentar corregir los factores desencadenantes si los hubiere, como estrés, ansiedad, enfermedades afines, etc. Sólo en casos en los que las palpitaciones sean intolerables se suele recetar un antiarrítmico para reducir la frecuencia cardiaca. Los fármacos antiarrítmicos pueden ser peligrosos en pacientes con antecedentes de infarto, cardiopatía isquémica, deterioro de la contractilidad cardiaca o insuficiencia cardiaca.

  • CONSEJOS

    La percepción humana ante estos latidos del corazón llamados extrasístoles es sumamente variable. La presencia de extrasístoles, se considera un fenómeno “casi” normal, por su elevada frecuencia. Es percibido solo por algunas personas de las muchas que los padecen. Pero aunque se desconoce todavía mucho sobre los extrasístoles, se sabe que son absolutamente benignos.

    Sin dejar de tener esto en cuenta, cuando un paciente nota “cosas raras” en el pecho: tienen la sensación de que “el corazón da un vuelco”, “el corazón se me viene a la boca”, “parece que se me para el corazón” “noto como un calambre en el corazón”, etc. Lo más probable es que tenga extrasístoles. En cualquier caso ante estas sensaciones es aconsejable acudir a un especialista en cardiología para confirmar que se trata de este problema y descartar otras enfermedades relacionadas con el corazón. Cuando se tienen los síntomas lo ideal es realizarse un electrocardiograma para saber exactamente que tipo de arritmia se tiene.

    El paciente debe llevar una vida normal, cuando se trata únicamente de extrasístoles, siguiendo unos consejos sobre vida sana (evitar alcohol, tabaco, excitantes, comidas copiosas) y ocasionalmente, algún tratamiento sintomático que les ayude en aquellos momentos en los que las extrasístoles sean especialmente frecuentes y molestas.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies